La caída: vértigo maduro. Quiero volver a pensar en qué pensaba cuando caía; resbalón de entre-vigilias y lucidez vespertina. El insomnio es una idea. Es una idea acerca del zaguán, del pasillo indefinidamente propagable. Y el pasillo es una idea acerca de una línea propensa a la metamorfosis, salpicaduras de vacío.
Y el vacío es una idea acerca de gotas explotadas por una uña des-inspirada. Metáfora de metáfora de metáfora.
Y en el final, en la puerta izquierda-central-derecha, en el último y primer piso, sin dejar de lamer los subsuelos: alambres gigantes con cara de mundo.
Un vértigo que madura
Y un zaguán
y un pasillo.
martes, 4 de mayo de 2010
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